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Karl Mertens, Zwischen Letztbegründung und Skepsis. Kritische Untersuchungen zum Selbstverständnis der transzendentalen Phänomenologie Edmund Husserls (Entre fundamentación última y duda. Investigaciones críticas sobre la autocomprensión de la fenomenología trascendental de E.H.). De la Serie "Orbis Phaenomenologicus", Secc.VI, T.I. Verlag Karl Alber, Freiburg/München, 1996, 320 p.

Esta monografía es la tesis doctoral de K.M., presentada en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Colonia en 1993. El trabajo estuvo bajo la dirección de Ulrich Claesges y Elisabeth Ströcker, esta última como se sabe Directora del Archivo Husserl de Colonia. K.M., nacido en 1958, fue becario de investigación de la Deutsche Forschungsgemeinschaft y actualmente es encargado de docencia en el Seminario de Filosofía de Colonia. La monografía ha sido incorporada a la importante serie "Orbis Phaenomenologicus", que la Casa Alber iniciara años atrás destinada a la promoción internacional de las investigaciones sobre fenomenología. Este es el 1er tomo de la Secc.VI, donde deben publicarse estudios de alto nivel, como es el caso de la tesis que nos ocupa.

A modo de síntesis de la reseña reproducimos un resumen de presentación inserto al comienzo del volumen: "En su filosofía tardía caracterizó H. su filosofía trascendental como una ciencia últimamente fundante y últimamente fundada. Esta autocomprensión es sometida a examen, valiéndonos de una confrontación de la pretensión de fundamentación última de la fenomenología con argumentos escépticos provenientes de la tradición y otros, de tipo trascendental, del campo de la filosofía analítica. La crítica arroja el resultado de que a H. no le fue posible alcanzar una fundamentación última de la fenomenología trascendental que fuese suficientemente resistente a las dudas escépticas. Sin embargo, la crasa alternativa: fundamentación última filosófica/duda de principio puede ser evitada si la justificación de las pretensiones cognoscitivas es entendida como "verificación" (Bewährung) de esas pretensiones. Esta idea se puede reconstruir con ayuda de exposiciones de H. sobre el concepto de "evidencia". Apartándonos de la comprensión que el propio H. tuvo de la fenomenología, ésta es considerada aquí como una teoría verificable y necesitada de verificación".

Como se puede advertir, el A. ha encarado la discusión de un punto crucial del pensamiento de H., en el que está en juego su obra como una totalidad. Por otro lado, la cuestión de la fundamentación última (FU) es hoy unos de los temas - si no "el" tema central en debate en la filosofía contemporánea, un pensamiento que se sabe a sí mismo estar sufriendo una profunda inflexión por relación a los desarrollos "tradicionales". Señala el A. que pertenece a la esencia misma de la filosofía el que se haga cargo de clarificar sus pretensiones de conocimiento. Dentro de esta tarea ocupan las concepciones de (FU) un lugar destacado porque intentan dar a un saber específico un carácter de algo "definitivo", últimamente válido. Lo que motiva la (FU) son experiencias tenidas por el filósofo de que hay objeciones en contra de la posibilidad de alcanzar un conocimiento último. Por ello, la discusión con posibles formas de crítica pertenece al programa de la (FU). Ahora bien, el asunto se torna virulento cuando las posiciones en contra no provienen de una filosofía extraña, sino son argumentos que salen de la propia reflexión. Este es el caso de H., que vivio un verdadero conflicto, a partir del momento en que se propuso la (FU) de la fenomenología trascendental. Ese momento es el tiempo en que H. pasó a la fenomenología "genética" (el A. fija el comienzo de la fase "genética", apoyándose en varios estudiosos, a partir de 1920. La profundización genética de la f. está documentada en el tomo XI de Hua - "Análisis sobre la síntesis pasiva"; también son importantes las ocupaciones de H. en historia de la filosofía: "Historia crítica de las ideas", 1ª parte de las lecciones sobre "Filosofía Primera", 1923/24, publicadas en el T.VII de Hua). La tensión en el pensamiento de H. es manifiesta cuando ataca los problemas de la génesis de la constitución trascendental del sentido y los de la historicidad de la filosofía: llega a vislumbrar la fundamental falta de cierre y la superación y revisión de cuantos conocimientos uno puede alcanzar en la vida cotidiana, en la ciencia y en la filosofía misma. En su obra tardía pone en relieve H. el carácter "procesual" del filosofar, o sea, la "relatividad" del estado al que cada vez va llegando el propio pensamiento. El fin de la filosofía es entendido ahora como "una idea que está en el infinito", siendo el trabajo fáctico filosófico una etapa, un momento "en el camino" hacia la idea.

Nada puede ser pues más contrastante que, en el momento en que H. se lanza a una "dinamización" de la fenomenología trascendental se le ocurra pensar a esa ciencia como un saber últimamente fundante y fundado, fundado en última instancia en él mismo. Señala el A. que el proyecto de (FU) lo encara H. para hacer frente al peligro del "relativismo" que en los años 20 ponía en cuestión la pretensión de conocimiento de la fenomenología (del relativismo ya se había ocupado, por cierto, H. al comienzo de su carrera, al disputar con el psicologismo 28 e historicismo). Ahora bien, H. hace compatibles la visión "genética", que es "temporal", "histórica", de la fenomenología con el proyecto de (FU), en primer lugar porque el método que emplea H. no es una técnica de la que el filósofo dispone de antemano, sino "un camino que se hace andando" , como diría el poeta, o sea, la (FU) se logra por una reflexión donde se conectan indisolublemente "objeto" y "cumplimiento". El análisis fenomenológico lleva al despejamiento de la "temporalidad" (Zeitigung), que es lo absoluto. Esto debía llevar a una interpretación temporal, histórica de la verdad. Pero la tensión en el pensamiento de H. se advierte de lleno porque no saca esta inevitable consecuencia, sino la temporalidad, como "lugar originario de la constitución" del sentido, no es ella misma temporal, es la absoluta subjetividad, pensada como "historicidad trascendental", y es en esa verdad última, "invariante", donde están fundadas las filosofías históricas; la fenomenología trascendental es "la" filosofía fundante de "las" filosofías históricas.

Sobre esta base, se pregunta el A. si esta autointerpretación de la fenomenología trascendental está fundada: ¿se puede justificar en última instancia la pretensión de conocimiento de la fenomenología por referencia a una verdad supratemporal y suprahistórica?. La monografía persigue una crítica de tal pretensión. Siguiendo criterios de Claesges - que propone una interpretación del texto, entendida como "reconstrucción", la que debe distinguirse de una "exégesis histórico-filológica"; la exégesis toma las condiciones críticas del texto, en cambio, la reconstrucción, de la cosa misma en que consiste el problema - distingue el A. dos posibilidades reconstructivas, una "interna" y otra "externa". La primera examina una teoría desde el supuesto de la verdad de sus premisas; la segunda parte de premisas aceptadas como verdaderas, pero que no provienen del contexto a reconstruir. Sobre esta distinción se basa la articulación del trabajo en dos grandes partes. La I Parte, titulada "Crítica de la idea de (FU) en la fenomenología trascendental de H.", contiene 2 capítulos: en el primero se analiza el programa de (FU) de H. en su confrontación con el escepticismo. En el segundo se aborda en detalle la crítica escéptica de la (FU) fenomenológico-trascendental: aquí se ven la duda radical y la idea de fundamentación; duda externa y la idea de irrebasabilidad; el principio de verificación en el método analítico-regresivo; el principio de verif. de Stroud y el verificacionismo del positivismo lógico; duda parcial y la idea de un fundamento último del conocimiento; posibilidad escéptica en los marcos de una autofundamentación trascendental-fenomenológica.

En la II P., titulada "Reconstrucción de la idea fenomenológica de la verificación (Bewärung)", el A. se pregunta por las posbilidades que quedan aún para una reconstrucción externa. Y es aquí a donde avanza hacia su propósito de encontrar una variante por la que se escape a la alternativa conflictiva entre (FU) y duda. En el cap. III se aborda la idea de B. como mediación entre (FU) y skepsis: en dos puntos se habla de B. y apertura (Offenheit) y B. y verdad. En el cap. IV, "Fundamentos de una concepción fenomenológica de la B" se abordan los puntos en los que culmina la crítica, centrados en el concepto de "evidencia": E. como conciencia de cumplimiento ("Investigaciones Lógicas"); E. como conciencia de verificación (Fenomenología genética); E. de la E. fenomenológica. Ensayo de una autocrítica de la fen. trasc. y, por último, aprioridad e historicidad de la concepción fenomenológica de la B.

El A. refiere la experiencia que había tenido en el desarrollo de su trabajo: "el objeto de la investigación no estaba allí listo antes de investigar, sino fue apareciendo al compás de su tematización, en la que fue cobrando forma - una forma cambiante - lo que antes apenas se vislumbraba. Esta experiencia confirma lo que nos proponíamos demostrar: que la reconstrucción del concepto de verificación ha tenido lugar en el seno de un proceso, sólo en el cual el concepto mismo, en cuanto justificación de nuestra pretensión de conocimiento, es puesto en luz. Por eso, los resultados alcanzados no son definitivos. Una decisión sobre si son sostenibles o no queda abierto a la discusión crítica".

Como el trabajo anteriormente reseñado, es esta una excelente monografía, que responde a las exigencias más severas de la investigación científica en filosofía y que muestra muy bien las dotes analíticas de su autor, pero también las manos seguras de quienes fueron sus directores de tesis. La bibliografía inserta al final puede ser muy útil para quienes deseen seguir la línea de investigación emprendida. Destacamos lo referido por el A., que ha podido tener acceso en Colonia a manuscritos de Husserl. Esto le otorga a su trabajo - y con prescindencia de su fortuna interpretativa - un valor mucho mayor aún.*

N.A.E.