Paradigmas universitarios a través del tiempo

Prof. Dr. Francisco Muscará

l. Origen de la vida universitaria

En general, las universidades surgieron de las viejas escuelas catedrales al organizarse corporativamente maestros y estudiantes. Tenían por finalidad el deseo de desarrollar el saber y extenderlo por todo el mundo; organizar las carreras indispensables a la sociedad y, por sobre todo, ofrecer un servicio a Dios y a la Iglesia.

La primera de las universidades nacho en Paris (S. XII) dedicada al estudio de la Teología. Entre las más antiguas debemos destacar Bolonia (estudios de Derecho); Montpellier (Medicina); Oxford y Orleans.

- Universidad de Paris: A comienzos del siglo XII se organiza y consolida la monarquía de los "capetos", la corte deja de ser ambulante y se asienta en París, ciudad que se convierte en la capital del reino. La escuela de París ejercía una pujante fuerza de atracción sobre los jóvenes estudiantes del reino y de los territorios vecinos. Hacia el 1100, la escuela de Notre-Dame rivalizaba con la de Chartres por la importancia de sus estudios filosóficos.

Poco a poco, los maestros que enseñaban en estas escuelas se encontraron en una situación análoga a la de los maestros de una industria o de un comercio y sintieron la necesidad de organizarse corporativamente. Como ocurría en las demos profesiones con la "obra maestra" que debía producir el oficial, el estudiante que terminaba su formación intelectual tenia que desarrollar una "lección inaugural" en presencia de un maestro que diese fe de su capacidad. Esta ceremonia, en la que se entregaba a los postulantes las insignias de su nueva profesión, significaba que sólo los maestros en ejercicio tenían poder para conceder el derecho de enseñar.

Antes de dar su clase inaugural, el aspirante debía recibir la "licentia docendi" que era una especie de "certificado de moralidad y capacidad" expedido por el "cancelario" (el jefe de maestros) de Notre-Dame.

Quizás porque la mayoría de los alumnos y de los maestros eran clérigos, los primeros privilegios jurídicos de la naciente corporación los concedió el Papa Celestino III (fines del S. XII). Poco después (1215), el Cardenal Roberto de Courcon, legado pontificio, concedió al "Studium" de París los primeros estatutos oficiales. Gracias a ese instrumento jurídico, se reconocía a la Universidad el derecho a legislar todo lo referente al régimen interior y a exigir a sus miembros un juramento de obediencia a los estatutos de la corporación

Finalmente (1231), después de que muchos maestros y estudiantes emigraron a Toulouse por causa de graves disturbios, la Universidad de París recibió su carta magna en la Bula "Parens scientiarum"; por ella se le autorizaba a legislar sobre cursos, estudios y grados, y quedaba confirmado su sometimiento a la autoridad eclesiástica.

Aunque la Universidad de París era famosa por sus estudios de Teología porque allí se enseñaban las "Sentencias" de Pedro Lombardo y allí trabajaron San Buenaventura y Santo Tomás de Aquino para armonizar las verdades de razón con las verdades de fe, la facultad más numerosa fue la de Artes debido a que era una especie de curso de selección; en ella se preparaba a los estudiantes para el ingreso a las otras facultades.

La Facultad de Artes gozaba de algunos privilegios: a ella debía pertenecer el Rector de la Universidad y ella podía dejar afuera a alguno de sus alumnos sin necesidad de consultar con las otras facultades.

- Universidad de Bolonia (Estudios de Derecho): Nació como tributaria de tres sistemas: el de la escuela catedralicia donde se enseñaban las Artes; las escuelas municipales, dedicadas al estudio del Derecho Civil y las escuelas monásticas, para la enseñaba del Derecho Canónico.

El primer documento que reconoció oficialmente la existencia de un grupo de maestros y estudiantes en Bolonia data de 1158. En el, Federico Barbarroja concedió jurisdicción especial, escolar y eclesiástica, a los extranjeros residentes en la Ciudad.

Los maestros eran ciudadanos boloneses y estaban sujetos a las ordenanzas municipales pero la presión ejercida por las autoridades civiles obligó a los estudiantes a organizarse corporativamente para mantenerse libres. En el último tercio del siglo XIII (1275), las relaciones entre la Universidad (dependiente del Papa) y el Municipio fueron pacíficas, ello favoreció el normal desarrollo de la vida académica.

- Estudios de Medicina : En la Edad Media se consideraba a la medi-cina como la "física" de lo concerniente al hombre en cuanto tiene materia y movimiento: anatomía y fisiología. En Salerno (Italia), debido a la existencia de los monasterios de La Cava y de Montecassino, se tradujeron abundantes manuscritos clásicos; fue el modo como la Europa medieval conoció los estudios de medicina de la antigüedad.

En Salerno se fundaron hospitales para extranjeros que atendían a las personas que transitaban por la Ciudad. Los médicos transmitían sus conocimientos de un modo individual y asistemático. Fue un monje de Montecassino quien tradujo tratados de medicina árabe y elaboro una serie de manuales que se usaron en las escuelas de medicina hasta el siglo XV.

Hacia el siglo XIII, la escuela de Salerno había cumplido una gran misión: compilar, elaborar y adaptar a las necesidades académicas la medicina antigua clásica y la paleo-árabe. El "antidotario" (colección de recetas médicas, formularios y diagnósticos) recibió su forma definitiva.

Sin embargo, Salerno comenzó a declinar en favor de Montpellier. Esta universidad se organizo entre 1180 y 1220 y reglamento todo lo necesario para conceder títulos de licenciatura. La medicina se separo del conjunto de las artes liberales y alcanzo autonomía científica. Hacia 1240 fueron confirmados los estatutos de esta universidad que ya había aprobado el legado pontificio, Cardenal Conrado de Urach.

- Organización de la enseñanza: Cuando estaba definitivamente constituida, una universidad comprendía una doble organización: por una parte, maestros y estudiantes se dividían en grupos de acuerdo con los siguientes estudios: Teología; Derecho; Medicina y Artes Liberales. Por otra parte, la Facultad de Artes agrupaba a maestros y estudiantes en "naciones", según su procedencia.

Esta organización de los universitarios en "naciones" tenia por objeto ordenar la vida extraescolar, es decir, todo lo relativo a alojamiento, vigilancia y diversiones de los escolares. En los "hospitia" convivían maestros y estudiantes que procedían del mismo lugar, estos alojamientos no tenían carácter oficial. Un grupo de alumnos, que podía pagar por sus gastos, elegía al responsable de la comunidad; con el tiempo, ese cargo fue desempeñado por un maestro.

En el siglo XIII se organizaron "hospitia" para estudiantes pobres; as! nacieron los "colegios mayores". Estos colegios proporcionaban a los becarios una vida disciplinar adecuada y la posibilidad de asistir a clases de repaso. Uno de los más importantes, que dio origen a una universidad, fue el que fundo Roberto Sorbon en 1257.

El conjunto de los estudios estaba dominado por un sistema de grados y exámenes. El grado por excelencia, que constituía el coronamiento del aprendizaje, era el "Magister" (en las Facultades de Derecho equivalía al "Doctor"); este docente gozaba de plenitud de derechos en la corporación universitaria.

Hasta los quince años, el joven solo debía estudiar, después de esa edad, a la vez que seguía la carrera hacia el doctorado, podía empezar a enseñar. El paso de una etapa a otra estaba señalado por la "determinatio" que, desde el siglo XV, se denomino "bachillerato".

Esta serie de pruebas respondía al hecho de que el gremio de estudiantes y maestros, al igual que otras corporaciones, era un cuerpo cerrado que solo abría sus puertas a aquellos que demostraban poseer las aptitudes exigidas. Los "grados" eran las sucesivas etapas que había que pasar hasta vencer la resistencia de la corporación y ser recibido en ella con la plenitud de los derechos. Los fracasos en los exámenes eran poco corrientes puesto que cada alumno debía ser presentado por un maestro que lo conocía.

El año escolar duraba unos nueve meses; por la mañana se desarrollaban las lecciones ordinarias: cursos fundamentales y de conjunto, las tardes se dedicaban a clases de repaso y a la explicación de problemas especiales. En París, con gran entusiasmo por parte de los asistentes, solían celebrarse las cuestiones "quodlibetales" a cargo de cuatro maestros. Con el desarrollo de los "colegios universitarios" este método tuvo mayor difusión, los becarios disputaban todas las semanas bajo la dirección del Rector del Colegio. En 1531, Luis Vives afirmaba que se disputaba en todo tiempo y lugar: durante las comidas y después de ellas, en público y en privado.

La enseñanza universitaria, siguiendo la tradición de las escuelas monacales, fue gratuita en el principio, pero cuando los maestros no fueron únicamente los clérigos y necesitaron vivir de su trabajo profesional, los estudiantes debieron abonar aranceles diferenciados según el tipo de estudios que seguían. Institucionalmente, las universidades tardaron mucho tiempo en tener recursos propios. A veces, los Colegios estaban mejor provistos por sus fundadores.

- Universidad de Salamanca: Su fundación se atribuye a Alfonso IX, Rey de León (1188-1229) pero fue su hijo, Fernando III, el que instituyo la primera "junta universitaria" (6-IV-1243) con la misión de dirimir cualquier litigio interno o externo entre estudiantes y maestros. No obstante, es a Alfonso X, el "Rey Sabio", a quien la universidad salamantina le debe su mayoría de edad.

Alfonso X creo el cargo de "conservador" para que se ocupara directamente de la administración y el de "bibliotecario" para cuidar la corrección y el buen estado de los escritos. Puso en manos del obispo y del maestrescuela las funciones de la antigua junta universitaria y nombro al "Rector" como mayoral de estudios con funciones de gobierno. Los estudiantes de las diversas "naciones" participaban en las asambleas universitarios a través de los "consiliarios" que eran sus representantes.

En Salamanca existieron dos cátedras para el estudio del Derecho Civil, tres cátedras para el estudio del Derecho Eclesiástico y dos cátedras de Medicina. Para la Facultad de Artes se nombraron dos maestros de Lógica, uno de Gramática y uno de Órgano. Las cátedras de Teología se cursaban en el convento de S. Esteban (Dominicos) y de S. Francisco.

El Papa Alejandro IV otorgó confirmación oficial a los estudios por medio de la Bula "Inter ea" (6-IV-1255). Desde entonces, la universidad recibió múltiples favores de los Pontífices y sus maestros, además de gozar de "licentia docendi" en otras universidades, fueron reconocidos con títulos de nobleza.

- Influencia de las universidades: Nacieron como instituciones que se preocupaban más por transmitir y retener conocimientos adquiridos que por descubrir nuevas verdades; no só1o despertaron el gusto por los estudios superiores sino que también reaccionaron sobre las escuelas de cultura media y elemental, elevándolas y formando a sus maestros.

Giner de los Ríos afirmó: "Las universidades representaron, y todavía representan, instituciones de gran importancia política. En la Edad Media, cuando no existían otros cuerpos científicos, ni imprenta, ni periódicos, ni revistas, eran grandes fuerzas sociales donde se desarrollaba la cultura superior del espíritu... Por otra parte, su organización republicana, el ejercicio del sufragio, la frecuencia de las asambleas deliberativas... hacían de la universidad una escuela de libertad y un obstáculo contra la obediencia pasiva" (Cit. Francisco Larroyo en su Historia General de la Pedagogía, pg. 292).

En América: El 12 de mayo de 1551 se fundó en Valladolid la Universidad de San Marcos de Lima y el 21 de septiembre del mismo ano la Universidad de Méjico. Si tenemos en cuenta que en 1538 se hacia autorizado que el Estudio General de los PP. Dominicos recibiera el nombre de Universidad "Sto. Tomas de Aquino", podemos afirmar que en los territorios descubiertos por los españoles existía desde muy temprano la inquietud por desarrollar los estudios de nivel superior. En lo que actualmente es territorio de EE.UU. la primera universidad que se fundó fue la de Harvard en 1636.

En su Historia de las universidades hispanoamericanas, la Hna. Agueda Rodriguez Cruz afirma: "Salamanca fue el modelo mil veces invocado por los Papas y por los Reyes de España para conformar a el las nacientes instituciones universitarias. Cuantas veces fue necesaria una reforma, hacia Salamanca volvían los ojos de reyes y de reformadores... Fue en el momento cumbre de la cultura española cuando la Universidad de Salamanca puso sus ojos en América y cual - "alma mater" dio vida y semejanza a sus universidades, escribiendo la página más brillante de su peculiar misión docente" (Cfr. Tomo I, pgs. 5-6).

2 . Misión de la universidad

Las universidades nacieron como instituciones autónomas; uno de los factores que le dieron origen fue el deseo de liberar el trabajo intelectual de las presiones ejercidas por las ciudades: las preocupaciones materiales y todo lo que no fuera "académico" quedaba al margen de la vida universitaria.

En el siglo X-VIII, el desarrollo de las ciencias experimentales cambio la orientación de los estudios: el hombre deja de ser el centro de preocupación y, en su lugar, se presto mayor atención a la investigación sobre el mundo. Este fue el modelo universitario que promovió Guillermo Humboldt en la Universidad de Berlin (1809). La enseñanza verbal, en tanto transmisión de un "corpus" doctrinal, fue sustituida por la observación, la experimentación y el "saber aprender".

A mediados del siglo XIX (1862), algunos Estados de la Unión firmaron un acta que propuso la organizaci6n de "colegios universitarios" cuyo "principal objeto seria, sin excluir otros estudios científicos y clásicos, impartir enseñanzas relativas a la agricultura y a las artes mecánicas para promover la educación liberal y práctica de las clases industriales". De esa manera, el paradigma universitario cambió en un doble sentido:

a) Los estudios clásicos y científico-liberales fueron desplazados por las enseñanzas de tipo práctico.

b) Las universidades comenzaron a interesarse por los problemas de la sociedad.

La progresiva tecnificación de las actividades humanas implica mayor ingerencia de los descubrimientos científicos en la vida cotidiana. Por otra parte, como son las instituciones sociales las que sostienen económicamente a las universidades, fueron las comunidades las que señalaron a los universitarios que servicios debían ofrecer.

Así se origina una especie de "enfrentamiento" entre dos modelos: la formación cultural orientada a una minoría de científicos y filósofos y la formación profesional destinada a la realización de actividades prácticas.

                UNIVERSIDAD PARA INTELECTUALES

UNIVERSIDAD PARA PROFESIONALES

- Institución masiva, expansión de la matricula.

Parece que en la actualidad, la universidad no puede estar ausente de los problemas que inquietan a la sociedad; debe ser capaz de elaborar una teoría que sea reflejo de la realidad y debe utilizar la realidad como estimulo para desarrollar el pensamiento científico. Así aparecen el estudio y el trabajo como dos medios complementarios en la formación del hombre. Vinculando ambos, el trabajo se incorpora como elemento formativo y el trabajo se humaniza a través del estudio.

Uno de los primeros programas inspirados en esta idea de "educación cooperativa" se desarrolló en 1906 en la Universidad de Cincinatti, por iniciativa del Prof. Herman Schneider. El valor formativo del trabajo reside en el hecho de que es la actividad ordenada a través de la cual el hombre se proyecta en la realidad objetiva que lo circunda. La obra bien hecha, el producto del trabajo, manifiesta la dedicación y responsabilidad por la actividad desarrollada. Además, es la actividad en la cual el hombre hace patente su dignidad al dominar las cocas y adaptarlas a sus propias ideas. En el "saber hacer", el hombre demuestra su vocación de servicio por los demás y justifica su actividad teorética puesto que el trabajo se vuelve actividad humana cuando el hombre sabe por que y para que hace las cosas

        3. Poder de la universidad

Como institución gremial, la universidad pretendió el monopolio de la enseñanza y, a la vez, la independencia respecto de los poderes civiles como de los problemas sociales. Los universitarios Vivían en una ciudad "extraña", amparados por el derecho de los Pontífices y de los Reyes. Por eso se entiende que París y Bolonia nacieran en las ciudades pero que Oxford y Cambridge hicieran realidad un "campus".

No obstante, los privilegios de los universitarios, e1 prestigio de sus maestros y la creciente importancia de la cultura en el gobierno de los pueblos incidieron para que la universidad tuviera su lugar en el gobierno del mundo. Por ej., en 1539 Salamanca se pronuncio sobre el problema planteado por el Rey Carlos I respecto de los derechos

de España en el gobierno de las poblaciones autóctonas de las Indias Occidentales.

Esa influencia social de los universitarios fue, a veces, mal usada por algunos y ello originó conflictos con el poder político de los reyes; de esa manera, la universidad se vio afectada en su independencia. Por esa razón, Napoleón creó la Universidad Imperial (1808) como una corporación de profesores de todos los grados de enseñanza con el acuerdo de que enseñar y formar ciudadanos era un privilegio del Estado. El Dr. Francisco Larroyo escribe en su Historia de la Pedagogía que "un precepto imperial disponía que las escuelas tuvieran como base de su enseñanza: 1) Los preceptor de la Religión Católica; 2) La fidelidad al Emperador, a la monarquía imperial, depositaria del honor de los pueblos, a la dinastía napoleónica conservadora de la unidad de Francia y de todas las ideas proclamadas por la Constitución" (pg. 483).

Ese modelo napoleónico, centralizador y estatista, se extendió por toda Europa. Menendez Pelayo afirma que "el plan de estudios de 1845 acabo con la independencia de la universidad española: se centralizaron los fondos de las casas de estudio y se las sometió a un régimen uniforme... De la Oficina de Instrucción Publica emanaron programas, libros de texto, nombramiento de Rectores y catedráticos y hasta circulares muy detallistas sobre el orden de las clases. El gobierno intervenía hasta en los pormenores de indumentaria y en el buen servicio de los bedeles" (Ría. de los Heterodoxos Españoles).

4. Nuevos paradigmas universitarios

En medio del progreso científico-tecnológico y de la evolución sociocultural, la universidad ha llegado a la paradójica situación de ser una institución con extraordinaria capacidad de influencia y poder y de, al mismo tiempo, hallarse sometida a otros poderes, principalmente políticos y económicos, que constantemente presionan sobre ella. En la medida en que la educación sea considerada como un bien ligado al desarrollo económico y social de los pueblos, se hace más fuerte la posibilidad de que se olviden los valores superiores de la cultura para conceder más importancia a la posesión de bienes útiles.

Es evidente que en los países latinoamericanos la concentración de la riqueza se ha convertido en un problema estructural. El nuevo modelo de crecimiento se basa en la apertura de los mercados y sostiene que, a largo plazo, la integración de la economía global provocará una gradual y automática predistribución del ingreso. No obstante, por el momento se constata un elevado índice de desempleo y el abandono de los trabajos agrícolas. Todo ello profundiza las desigualdades. Que papel debe jugar la Educación Superior para asegurar que los beneficios del avance tecnológico, científico y económico, alcance a todas las personas de este continente?.

El nuevo modelo de desarrollo exige un replanteo estructural de los contenidos, métodos y técnicas de la enseñanza, de la investigación y de la extensión universitaria; de la orientación de las profesiones en los mercados de trabajo; de la producción y distribución de conocimientos y su organización disciplinaria y de las relaciones de la universidad con la sociedad y con el sistema productivo.

Para lograr esos objetivos se ha propuesto:

1) Diseñar un plan de desarrollo que sea capaz de crear los lugares de trabajo necesarios para absorber los recursos humanos que están en etapa de formación. Nuestros países deberán generar conocimientos, habilidades y capacidades necesarias para "latinoamericanizar" el desarrollo tecnológico. Para que la Educación Superior contribuya efectivamente con ese plan de desarrollo será necesario que las instituciones de educación estén atentas a los problemas de la sociedad para integrar los aprendizajes teóricos con las investigaciones, las prácticas y los servicios.

Además, seria conveniente una mayor relación entre las instituciones de educación superior y las pequeñas empresas de capital nacional para que el sector productivo colabore económicamente con la formación de los recursos humanos y, a su vez, el sector académico contribuya a mejorar los procesos de producción y la competitividad de las empresas.

2) Abandonar metodologías fundadas en la reproducción del conocimiento y conceder más importancia a un currículo que desarrolle el pensamiento critico y la creatividad. Ello supone mejorar los procesos de enseñanza en las escuelas primarias y secundarias. La universidad de hoy no puede cumplir decorosamente su misión si, previamente, los otros niveles de educación no cumplen la suya. Los alumnos que se incorporen a la educación superior deberían demostrar habilidades para adquirir el conocimiento científico y actitudes para vencer los obstáculos.

Para que la formación profesional cumpla sus objetivos debe basarse en procesos que articulen la docencia con la investigación; el estudio serio de los problemas promueve en los jóvenes una actitud frente a la vida que los conduce al planteamiento sistemático de preguntas y a perseverar en la búsqueda de soluciones.

5. Colegios universitarios

Uno de los déficit principales del sistema educativo argentino se adjudican al "nivel secundario". Algunos de los indicadores de su ineficiencia son: desactualización de los contenidos (respecto del cambio que importa la revolución científico-tecnológica y la globalización); poca vinculación con el mundo del trabajo y desarticulación respecto de los otros niveles de enseñanza. Sin embargo, la mayor parte de los jóvenes que egresan de colegios secundarios (aprox. 500 alumnos por ano en ciudades de 20.000 habitantes) aspiran a recibir educación superior.

La creación de nuevas universidades (de 8 en 1968 se pass a 36 en la actualidad) aumentó las oportunidades de educación para muchos, evitó la emigración de los jóvenes hacia las grandes ciudades y produjo un impacto cultural positivo en las sociedades donde se instalaron pero, a la vez,influyo negativamente sobre la calidad de los estudios.

El Dr. Alberto Taquini propone la creación de "colegios universitarios" para articular la enseñanza media con la enseñanza superior. Estos "colegios universitarios" (de formación docente o de formación técnica) abarcarían los dos últimos años del nivel polimodal más dos años de capacitación laboral especifica. A la vez que contribuirían con la descentralización educativa y con la ocupación territorial del País, ofrecerían programas de estudios vinculados con las necesidades regionales y prepararian a los alumnos para seguir carreras universitarias.

En EE.UU., el 70% de los universitarios provienen de los "community colleges" (colegios de la comunidad). Los estudiantes se incorporan a la universidad con mayor formación inicial, con mayor edad y con mayor perseverancia para superar las dificultades; ello contribuye a mejorar los índices de retención.

Se piensa que al evitar la migración interna, los colegios universitarios permitirán el perfeccionamiento de los recursos humanos de las ciudades chicas y contribuirán a evitar la deserción que se verifica en las grandes universidades. De esa manera, los presupuestos podrían reorientarse hacia la jerarquización, la dedicación exclusiva de los profesores y el desarrollo de la investigación científica.

Los colegios universitarios deberán ser entidades autónomas de jurisdicción municipal con estructura, administración y gobiernos separados. En caso de pertenecer al Estado deberían tener presupuesto propio y ser capaces de obtener recursos de la propia comunidad. Su organización curricular deberá ser flexible, opcional y dinámica, con la posibilidad de abrir o cerrar orientaciones en función de necesidades y demandas.

Los colegios universitarios son instituciones que se relacionan con el "mundo del trabajo" porque ofrecen capacitación y actualización laboral; se relacionan con el "mundo de la cultura" porque completan la formación general de los otros niveles del sistema y se relacionan con el "mundo de la educación" porque articulan con los estudios universitarios de grado y de postgrado.

Es probable que este nuevo modelo de institución superior pueda responder a las demandas de los estudiantes, que exigen mayor participación en la toma de decisiones; de los docentes, que piden mayor reconocimiento por su trabajo; y de la sociedad, que demanda mayor relación entre el mundo de los intelectuales y los caminos para mejorar la calidad de vida de las personas.

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